Idea para una dudosa cadena de mails

  1. Cuando somos chicos, queremos que el mundo sea un cuentito destinado a niños & niñas… Porque en esas historias los problemas son pequeños y se resuelven casi por si solos, con final feliz.
  2. Cuando somos jóvenes, queremos que sea una de superhéroes: tener poderes, vencer al malo/la mala, salvar el mundo y ganarnos la chica/el chico de premio. También queremos que sea como en las telenovelas, donde la virtud es también belleza, y reside en la juventud para brillar y encontrar al hombre indicado y ser felices para siempre (luego el príncipe azul destiñe.. pero eso es otra historia)
  3. Cuando somos adultos, queremos que sea un libro de política: ideas y sucesos para discutir y sacar algún beneficio del debate del estado de situación en general (incluye justificarse por ser pobres o ricos, hacer negocios y negociados, etc.) y del estado de situación particular (incluye casarse y divorciarse y tener hijos y luchar por la tenencia) para conseguir poder y mantenerlo mientras tenemos energías para eso.
  4. Cuando somos viejos, queremos que sea un libro de historia, si no nos lleva la histeria. En caso de caer en la histeria, el libro será de filosofía, de religión, y alguno de autoayuda también entrara en el repertorio: Vamos perdiendo temor a la muerte, pero nuestra experiencia y conocimientos tienen hambre de trascendencia, aun cuando el final y el olvido nos lleven puestos.

    Si estas de acuerdo, escribe un texto que refleje esta misma idea y publícalo. Si no te sale escribir eso, solo comenta aprobando el texto. Pero por favor, no cortes ni pegues ni reenvíes estas palabras. La gente se cansa fácilmente de ideas prefabricadas que algunas personas con poquito tiempo y buenas intenciones reparten en slogans de almanaque o tarjeta postal. suerte

Piratas vs. Legales: Una de nunca acabar

Voy a decirles algo sabido: Hay dos grandes formas de aprovechar la red de redes; el modelo comunitario y el mercantilista.

El primer modelo le da origen y fuerza a todo el sistema de la red. Este el primer modo de participar en el ciberespacio, y existen muchas paginas que documentan bien la historia de la web. Resumiendo: la idea es compartir materiales gratis, colaborar en la producción de ideas nuevas, y darle reconocimiento a las personas que las conciben y publican en la red.

El segundo modelo aparece cuando algunas empresas olfatean que la red presenta oportunidades de negocios y desarrollan modos de compraventa digital de bienes y servicios. Resumiendo: la idea es competir y ganar. El ganador se lleva todo y es reconocido por ello.

Hasta nuestros días, los dos grandes modelos de gestión conviven no sin conflictos. Para los mercantilistas, la red es mas vidriera que mostrador. Sufren perdidas millonarias con el copiado y distribución no autorizados de sus productos.

Al punto, dan batallas legales en defensa de sus intereses para acabar con los “piratas” que les cagan el negocio. Sus argumentos se basan en la legitima defensa de los derechos de autor contra los ataques que supone la piratería.

Esta una postura respetable, pero no muy respetada porque resulta débil en el ciberespacio y también fuera de lo virtual; el real limite de esta situación lo ponen las tecnologías que permiten la reproducción técnica casera y no tanto de estos bienes. El ejemplo mas elocuente está en la música. Cuando la red de redes no existía y la música digital tampoco, la venta legal de discos, magazines y cassettes era un gran negocio que daba ganancias a las productoras y dejaba una parte en los representantes y artistas.

Mas adelante se incorporaron este repertorio los programas. Las obras impresas fueron las primeras en tener protección legal, y todo esto esta muy bien documentado en libros y paginas web. Estas ventas se convirtieron en formatos tradicionales de la industria cultural, que defiende su bolsillo hasta donde puede atacando efectos , y no causas.

Hablando mal y pronto; si en verdad quieren que no haya copias piratas de nada, que los abogados de artistas y empresas de software pidan a los fabricantes de computadoras que no les pongan re grabadoras de discos digitales a ningún equipo. Si quieren que no haya cassettes piratas, pidan que no fabriquen equipos con doble casetera. Si quieren que no haya libros truchos, no fabriquen impresoras domesticas y listo.

Al punto, no seamos ingenuos y sepamos que  si un argumento como este sale a la luz, los productores de hardware se defenderán aduciendo que el uso que los consumidores hacen de cada equipo, una vez pagado y retirado de las fabricas y comercios, ya no depende en absoluto de ellos. (Data inútil: este argumento lo usan los fabricantes de armas en mas de un caso) En estos términos, resulta evidente que los interesados en sostener la industria caen en un circulo vicioso.

Siendo que hoy es muy fácil truchear música, programas y películas, y que hay copias que no se pueden distinguir fácilmente de los originales, el futuro de la industria cultural pasa por ofrecerle al publico eso que no se puede copiar por completo. Me refiero a los recitales en vivo, al servicio personalizado y demás cosas por el estilo.

Muchos ya están mas que conscientes de esto; otros se resisten y pronto van a quedar fritos, y ninguna sopa o guiso los va a salvar de hacerse puré y perder mas de lo que ya vienen perdiendo.

Ahora que lo pienso, una solución posible es plantear algo así como una liberación de los derechos intelectuales sobre las obras luego de un plazo mediano de tiempo, para que pasado ese plazo se pueda reproducir sin conflictos. Supongo que un abogado podrá desarrollarlo mejor que yo.

Para los comunitarios, la red esta copada por sistemas de orden cerrado que quitan oportunidades de cosas nuevas. Al punto, necesitamos alternativas, ya que pensar únicamente en un modelo u otro conduce al desastre.
es una humilde y respetuosa opinión. saludos y suerte

Balada triste de radicheta

La UCR es un producto de nuestra historia nacional. Nació de la necesidad y el interés de muchas personas por defender y hacer valer nuestros derechos cívicos electorales en comicios limpios de fraude, que las fuerzas conservadoras cagaron sistemáticamente por una centuria y media hasta los inicios del siglo XX
Sin entrar en demasiado detalle, nobleza obliga decir que un sector mediano tirando a grande del movimiento por los derechos cívicos se radicalizó, al punto de convertirse en una facción revolucionaria armada. Se sublevaron contra un gobierno de turno en la “Revolución del parque”, con muchos muertos y heridos de ambos lados. Este alzamiento tenia como objetivo derrocar a los conservadores, y fracasó. Aun así, para los rebeldes fue un fracaso exitoso: Con el tiempo y varias transas, estos insurrectos llamados Unión Cívica Radical (UCR) dejaron las armas y se instalaron en el sistema político nacional argentino como alternativa a lo tradicional de su época, es decir lo conservador.
Un detalle importante en este punto de la historia es que cuando los radicales se blanquearon como partido, fueron aflojando sus intenciones de ir y resolver con todo los orígenes de algunas cuestiones. Desatendieron ir a las raíces, enfrascándose en discusiones internas y alianzas con otras fuerzas políticas que inclusive en la actualidad los definen como un partido de centro. En muchísimas ocasiones – esta muy bien documentado en libros de historia – los radicales se han presentado en sociedad con discursos progresistas que maquillaban un trasfondo conservador en muchos aspectos de gestión. El tono moderado de la UCR se fue consolidando con la aparición y participación entre sus filas de las clases medias argentinas, también producto de nuestra historia. No es cuestión de abundar en detalles, pero en la era radical nuestro país terminó por perfeccionar sus métodos de producción agrícola – ganadera para exportación y una parte para consumo interno. Cuando el modelo económico agroexportador se agrandó, surgieron necesidades de nuevas técnicas y nuevos profesionales para manejarlo. Esa responsabilidad le correspondió al nuevo sector social, es decir la clase media. Uno de los máximos logros del radicalismo fue fundar la etapa actual de la universidad nacional de buenos aires (UBA) donde se fueron formando el grueso de estos nuevos profesionales, a la sazón, miembros de la emergente clase media. Esta medida progresista (algunos la juzgan revolucionaria) para su época de aparición, tenia (y aun tiene) la intención de democratizar la educación argentina; Pero “sin querer queriendo” también favorece al partido radical para que al interior de las facultades se críen generaciones de militantes del propio palo que aspiren a controlar la universidad y con buena suerte, el país.
En fin, la cuestión es que les quedó el nombre “radicales” a partir de los hechos relatados mas arriba. Pero en el fondo son centristas, moderados. Fue una pena que no les quedara de identidad.
Al inicio del siglo pasado, la UCR consiguió finalmente su objetivo, que era lograr la vigencia de un sistema electoral limpio. En esas condiciones, ganó los comicios un par de veces consecutivas y desarrolló gestiones gubernamentales exitosas, que aludimos mas arriba. Pero un día los derrocaron los milicos, influidos por la conserva… Y eso ya es otro cuento, que no vamos a contar aquí. Si quieren saber mas, les recomiendo que busquen en un buen libro de historia.

Saludos & Suerte

Vote primero, putee después: Notas sobre la experiencia democrática argentina

 

Los problemas que tenemos con el “Vote primero, putee después” vienen repartidos en tres partes

Primera: Antes de votar, las mas de las veces elegimos figuras y slogans, en lugar de antecedentes de capacidad de gestión y buenos resultados previos y comprobables. Así es como algunos desarrollan estrategias discursivas para seducir posibles votantes, muy a menudo cargando de significado algunas palabras y deprimiendo otros sentidos igualmente validos para esas palabras; así es como algunos también mienten abiertamente, y el efecto en general es que los habilitamos para que los políticos nos digan cosas que queremos escuchar en lugar de plantear ideas concretas sobre temas puntuales, además de prometer cosas que nunca van a cumplir. En este marco, los que hablan mejor ganan las elecciones. 

Segunda: Luego de elegir, al oficialismo lo dejamos actuar mientras no nos toqueteen demasiado el bolsillo; el derecho de cada quien a comer, estar sanos y seguros, y ser libres y responsables de nuestros actos no parece tener peso, cuando es la base de nuestro sistema y hay que cuidarlo y respetarlo y hacerlo valer en lugar de ser garcas que lo atropellamos, y peor aun, boludos que no nos importan las bases del sistema mientras nos den pan y circo (especialmente pan)

Tercera: Cuando termina el mandato nadie hace balance y arqueo. Cuando cae el mandato, ya sea porque hubo golpe cívico militar, o porque vaciaron la economía, la culpa del fracaso es siempre del otro; además nadie va preso y mucho menos hace autocritica.

Votamos primero y después puteamos. Y es una pena, porque podemos aprender a hacerlo mejor. Es una humilde y respetuosa opinión. Saludos