Revolviendo el caldero: Un alguito sobre los cacerolazos y nuestra educación cívica

Alguna vez escuché decir a un periodista español que trabaja en nuestro país, José Luis Álvarez Fermosel: “Aquí me veis, revolviendo el caldero.”  No sé ustedes, pero me parece buena expresión para iniciar el texto que sigue. Se lo dedicamos a un tema que que viene cocinando en la versión moderna de los calderos – es decir, las cacerolas-  y no es demasiado difícil de adivinar cual es el asunto que habla esta nota.

Revolviendo el caldero, hay una novedad en argentina y es la existencia de los cacerolazos. Para aquellos/llas que no los conocen, son protestas cívicas sobre algunos asuntos de interés publico pero sin ninguna bandera partidaria, sectorial, gremial o institucional de ninguna clase bien definida. Revolviendo el caldero, también, se sabe que en cada cacerolazo hay reclamos al estado y quienes lo administran para que cubran con mas ahínco las obligaciones que tienen con la seguridad publica, las garantías de la libertad de conciencia, opinión y expresión, y la administración eficiente y eficaz de las garantías jurídicas individuales en mas de un caso.

Los reclamos caceroleros en general van dirigidos a las responsabilidades incumplidas por parte de la actual gestión del partido de gobierno nacional. El espíritu de estas manifestaciones pasa por cuestiones de coyuntura. Por el momento, no parece que desde las cacerolas vayan a salir nuevos partidos políticos o asociaciones civiles que intervengan en nuestra vida.

No obstante, estas marchas son el resultado sordo de un aprendizaje saludable sobre cultura política. Por largas décadas, cuando un gobierno no gustaba, se le ponía limites y hasta final con golpe de estado cívico-militar. Ahora, el limite suena con cacerolas y no con ruido de botas y comunicados militares sobre un nuevo régimen provisorio. Al punto, pongamos bien claro que los pueblos no aprenden los buenos valores ni crecen sino sufriendo carencias en carne propia y en grande. Es triste y hasta ridículo, pero es un hecho bien documentado en la historia universal. Pregunten a cualquier sobreviviente de la segunda guerra, inclusive a los nazis, si no me creen.

Insisto: por favor, no me tomen como palabra santa. Pregunten a historiadores, sociólogos y economistas por las consecuencias del “proceso de reorganización nacional”, y para algo mas fresco, averigüen sobre los fiascos económicos de nuestras tres primeras administraciones democráticas y en total estado de derecho. Todavía hay diarios viejos que cuentan estos temas.

Yendo mucho mas hacia atrás quizás podamos notar que hace ya tres siglos y medio, (1800 y pico hasta la actualidad) nuestro estado nacional fue el principal factor de transformación y crecimiento del país;  Con sudor y con dineros nuestros, distintos dirigentes diseñaron instituciones y ejecutaron planes de arriba hacia abajo, con devoluciones del abajo hacia arriba pésimas en la mayoría de los casos y algunos efectos positivos en ciertas ocasiones. Hemos aprendido a convivir a los ponchazos con nuestras autoridades; muchas veces por medio del terror político y de las armas. Otras veces la cosa pasó por convicciones y conveniencias ideológicas y de bolsillo.

Todas estas actitudes dieron forma a las actuales relaciones entre estado y sociedad . Así fuimos creando las condiciones para estirar y romper las reglas, siendo a veces garcas y otras tantas boludos que votamos y puteamos después. Así también es como ahora revolviendo el caldero, encontramos que el poder de cualquier tipo tiene limites. Y el poder del estado es aquel que mas limites tiene. 

Este principio elemental de educación cívica es lo mas grande que nos enseñan los cacerolazos. Y les guste o no, esta lección llega inclusive hasta aquellos que apoyan la actual administración del estado. Quizás una frase del enmascarado de ”V de Vendetta” lo ponga claro. “El pueblo no debe temerle al gobierno; es el gobierno quien debe temerle al pueblo” 

Y si lo quieren mas claro, echemos petróleo y prendamos un fueguito: Hoy mandamos con votos, no con botas, porque mal que bien sabemos lo que costó llegar hasta donde estamos. Y justamente porque pagamos un precio alto en tiempo, energías y recursos de toda clase para vivir en democracia, el ruido de cacerolas está para recordarles a nuestros políticos que un voto no les da permiso para que hagan cualquier cosa en nombre de uno. Y la necesidad de este limite se nota cuando nuestros gobernantes se mandan cagadas y vamos reaccionando ante atropellos y demás asuntos. 
Sabemos – y le damos muchos nombres –  que nuestras necesidades se resuelven con mas paz, libertad, respeto y responsabilidades.   

Es una respetuosa opinión. saludos

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Idea para una dudosa cadena de mails

  1. Cuando somos chicos, queremos que el mundo sea un cuentito destinado a niños & niñas… Porque en esas historias los problemas son pequeños y se resuelven casi por si solos, con final feliz.
  2. Cuando somos jóvenes, queremos que sea una de superhéroes: tener poderes, vencer al malo/la mala, salvar el mundo y ganarnos la chica/el chico de premio. También queremos que sea como en las telenovelas, donde la virtud es también belleza, y reside en la juventud para brillar y encontrar al hombre indicado y ser felices para siempre (luego el príncipe azul destiñe.. pero eso es otra historia)
  3. Cuando somos adultos, queremos que sea un libro de política: ideas y sucesos para discutir y sacar algún beneficio del debate del estado de situación en general (incluye justificarse por ser pobres o ricos, hacer negocios y negociados, etc.) y del estado de situación particular (incluye casarse y divorciarse y tener hijos y luchar por la tenencia) para conseguir poder y mantenerlo mientras tenemos energías para eso.
  4. Cuando somos viejos, queremos que sea un libro de historia, si no nos lleva la histeria. En caso de caer en la histeria, el libro será de filosofía, de religión, y alguno de autoayuda también entrara en el repertorio: Vamos perdiendo temor a la muerte, pero nuestra experiencia y conocimientos tienen hambre de trascendencia, aun cuando el final y el olvido nos lleven puestos.

    Si estas de acuerdo, escribe un texto que refleje esta misma idea y publícalo. Si no te sale escribir eso, solo comenta aprobando el texto. Pero por favor, no cortes ni pegues ni reenvíes estas palabras. La gente se cansa fácilmente de ideas prefabricadas que algunas personas con poquito tiempo y buenas intenciones reparten en slogans de almanaque o tarjeta postal. suerte

Piratas vs. Legales: Una de nunca acabar

Voy a decirles algo sabido: Hay dos grandes formas de aprovechar la red de redes; el modelo comunitario y el mercantilista.

El primer modelo le da origen y fuerza a todo el sistema de la red. Este el primer modo de participar en el ciberespacio, y existen muchas paginas que documentan bien la historia de la web. Resumiendo: la idea es compartir materiales gratis, colaborar en la producción de ideas nuevas, y darle reconocimiento a las personas que las conciben y publican en la red.

El segundo modelo aparece cuando algunas empresas olfatean que la red presenta oportunidades de negocios y desarrollan modos de compraventa digital de bienes y servicios. Resumiendo: la idea es competir y ganar. El ganador se lleva todo y es reconocido por ello.

Hasta nuestros días, los dos grandes modelos de gestión conviven no sin conflictos. Para los mercantilistas, la red es mas vidriera que mostrador. Sufren perdidas millonarias con el copiado y distribución no autorizados de sus productos.

Al punto, dan batallas legales en defensa de sus intereses para acabar con los “piratas” que les cagan el negocio. Sus argumentos se basan en la legitima defensa de los derechos de autor contra los ataques que supone la piratería.

Esta una postura respetable, pero no muy respetada porque resulta débil en el ciberespacio y también fuera de lo virtual; el real limite de esta situación lo ponen las tecnologías que permiten la reproducción técnica casera y no tanto de estos bienes. El ejemplo mas elocuente está en la música. Cuando la red de redes no existía y la música digital tampoco, la venta legal de discos, magazines y cassettes era un gran negocio que daba ganancias a las productoras y dejaba una parte en los representantes y artistas.

Mas adelante se incorporaron este repertorio los programas. Las obras impresas fueron las primeras en tener protección legal, y todo esto esta muy bien documentado en libros y paginas web. Estas ventas se convirtieron en formatos tradicionales de la industria cultural, que defiende su bolsillo hasta donde puede atacando efectos , y no causas.

Hablando mal y pronto; si en verdad quieren que no haya copias piratas de nada, que los abogados de artistas y empresas de software pidan a los fabricantes de computadoras que no les pongan re grabadoras de discos digitales a ningún equipo. Si quieren que no haya cassettes piratas, pidan que no fabriquen equipos con doble casetera. Si quieren que no haya libros truchos, no fabriquen impresoras domesticas y listo.

Al punto, no seamos ingenuos y sepamos que  si un argumento como este sale a la luz, los productores de hardware se defenderán aduciendo que el uso que los consumidores hacen de cada equipo, una vez pagado y retirado de las fabricas y comercios, ya no depende en absoluto de ellos. (Data inútil: este argumento lo usan los fabricantes de armas en mas de un caso) En estos términos, resulta evidente que los interesados en sostener la industria caen en un circulo vicioso.

Siendo que hoy es muy fácil truchear música, programas y películas, y que hay copias que no se pueden distinguir fácilmente de los originales, el futuro de la industria cultural pasa por ofrecerle al publico eso que no se puede copiar por completo. Me refiero a los recitales en vivo, al servicio personalizado y demás cosas por el estilo.

Muchos ya están mas que conscientes de esto; otros se resisten y pronto van a quedar fritos, y ninguna sopa o guiso los va a salvar de hacerse puré y perder mas de lo que ya vienen perdiendo.

Ahora que lo pienso, una solución posible es plantear algo así como una liberación de los derechos intelectuales sobre las obras luego de un plazo mediano de tiempo, para que pasado ese plazo se pueda reproducir sin conflictos. Supongo que un abogado podrá desarrollarlo mejor que yo.

Para los comunitarios, la red esta copada por sistemas de orden cerrado que quitan oportunidades de cosas nuevas. Al punto, necesitamos alternativas, ya que pensar únicamente en un modelo u otro conduce al desastre.
es una humilde y respetuosa opinión. saludos y suerte

Balada triste de radicheta

La UCR es un producto de nuestra historia nacional. Nació de la necesidad y el interés de muchas personas por defender y hacer valer nuestros derechos cívicos electorales en comicios limpios de fraude, que las fuerzas conservadoras cagaron sistemáticamente por una centuria y media hasta los inicios del siglo XX

Sin entrar en demasiado detalle, nobleza obliga decir que un sector mediano tirando a grande del movimiento por los derechos cívicos se radicalizó, al punto de convertirse en una facción revolucionaria armada. Se sublevaron contra un gobierno de turno en la “Revolución del parque”, con muchos muertos y heridos de ambos lados.

Este alzamiento tenia como objetivo derrocar a los conservadores, y fracasó. Aun así, para los rebeldes fue un fracaso exitoso: Con el tiempo y varias transas, estos insurrectos llamados Unión Cívica Radical (UCR) dejaron las armas y se instalaron en el sistema político nacional argentino como alternativa a lo tradicional de su época, es decir lo conservador.

Un detalle importante en este punto de la historia es que cuando los radicales se blanquearon como partido, fueron aflojando sus intenciones de ir y resolver con todo los orígenes de algunas cuestiones. Desatendieron ir a las raíces, enfrascándose en discusiones internas y alianzas con otras fuerzas políticas que inclusive en la actualidad los definen como un partido de centro. En muchísimas ocasiones – esta muy bien documentado en libros de historia – los radicales se han presentado en sociedad con discursos progresistas que maquillaban un trasfondo conservador en muchos aspectos de gestión. El tono moderado de la UCR se fue consolidando con la aparición y participación entre sus filas de las clases medias argentinas, también producto de nuestra historia.

No es cuestión de abundar en detalles, pero en la era radical nuestro país terminó por perfeccionar sus métodos de producción agrícola – ganadera para exportación y una parte para consumo interno. Cuando el modelo económico agroexportador se agrandó, surgieron necesidades de nuevas técnicas y nuevos profesionales para manejarlo. Esa responsabilidad le correspondió al nuevo sector social, es decir la clase media.

Uno de los máximos logros del radicalismo fue fundar la etapa actual de la universidad nacional de buenos aires (UBA) donde se fueron formando el grueso de estos nuevos profesionales, a la sazón, miembros de la emergente clase media. Esta medida progresista (algunos la juzgan revolucionaria) para su época de aparición, tenia (y aun tiene) la intención de democratizar la educación argentina.

Pero “sin querer queriendo” también favorece al partido radical para que al interior de las facultades se críen generaciones de militantes del propio palo que aspiren a controlar la universidad y con buena suerte, el país. En fin, la cuestión es que les quedó el nombre “radicales” a partir de los hechos relatados mas arriba. Pero en el fondo son centristas, moderados. Fue una pena que no les quedara de identidad.

Al inicio del siglo pasado, la UCR consiguió finalmente su objetivo, que era lograr la vigencia de un sistema electoral limpio. En esas condiciones, ganó los comicios un par de veces consecutivas y desarrolló gestiones gubernamentales exitosas, que aludimos mas arriba. Pero un día los derrocaron los milicos, influidos por la conserva… Y eso ya es otro cuento, que no vamos a contar aquí. Si quieren saber mas, les recomiendo que busquen en un buen libro de historia.

Saludos & Suerte

Vote primero, putee después: Notas sobre la experiencia democrática argentina

Los problemas que tenemos con el “Vote primero, putee después” vienen repartidos en tres partes

Primera: Antes de votar, las mas de las veces elegimos figuras y slogans, en lugar de antecedentes de capacidad de gestión y buenos resultados previos y comprobables. Así es como algunos desarrollan estrategias discursivas para seducir posibles votantes, muy a menudo cargando de significado algunas palabras y deprimiendo otros sentidos igualmente validos para esas mismas palabras.

Así es como algunos dicen media verdad, y media mentira. Y hay quienes mienten abiertamente. El efecto en general es que los habilitamos para que los políticos nos digan cosas que queremos escuchar. En lugar de plantear ideas concretas sobre temas puntuales, además de prometer cosas que nunca van a cumplir. En este marco, los que hablan mejor ganan las elecciones. 

Segunda: Luego de elegir, al oficialismo lo dejamos actuar mientras no nos toqueteen demasiado el bolsillo; el respeto al derecho de las mayorias y las minorías pesa poco.

Ser libres y responsables de nuestros actos no parece tener peso, cuando es la base de nuestro sistema. hay que cuidar y respetar y hacer valer estos principios. Que nos costaron 30.000 vidas. Que no sea nunca mas al pedo.

En lugar de eso, somos garcas que lo puenteamos. O peor aun, boludos que no nos importan las bases del sistema, mientras nos den pan y circo (especialmente pan)

Tercera: Cuando termina el mandato nadie hace balance y arqueo. La culpa del fracaso es siempre del otro; además nadie va preso y mucho menos hace auto critica.

Votamos primero y después puteamos. Y es una pena, porque podemos aprender a hacerlo mejor. Es una humilde y respetuosa opinión. Saludos

Inseguridad

Hablando mal y pronto: nacemos con casi nada, nos morimos sin llevarnos nada, y no sabemos cuanto nos vamos a estar aquí. Y como no sabemos hasta donde llega esto, se hace lo que se puede. Lo que no se puede, si hay con que pagarlo, se compra hecho. Así las cosas, los ricos viven cuidando que no le quiten lo mucho que tienen. Así las cosas, los clase media viven cuidando que no le quiten lo poco que tienen. Los que tienen algo viven cuidándose de quienes no tienen nada, porque ellos pueden quitarle a todos los demás. Lo que hay, en el fondo, no dura para siempre para ninguno. Y así sentimos miedo. Este es el nacimiento de la inseguridad. Y no hay defensa propia, ni emoción violenta, ni chumbos, ni navajas, ni denuncias, ni policía, ni jueces, ni fiscales, ni abogados, cárceles y leyes que puedan contenerla o resolverla. Dice la frase: A “seguro” se lo llevaron preso, y “tranquilo” pagó la fianza.
El resto está de adorno. Saludos

Rebotes y pelotazos: algunas cosas del futbol argentino – Primera parte

Ahora que empezó el mundial… me fueron surgiendo ideas. Las reparto en dos entradas de blog. 

Pasión de multitudes: Hay una ironía muy eficaz sobre futbol que se atribuye a Borges. Dice mas o menos lo que sigue: “¿cual es el atractivo de ver a veintidós personas corriendo detrás de una pelota?”  El gusto y la pasión de multitudes, en el fondo, no se puede explicar. Por eso mismo esta ironía es genial. Pero se puede sospechar que hay lugares y significados que tiene este deporte para nosotros. Antes que nada, estamos hablando de un juego; es decir, una competencia sin encono. Lo juegan mayormente los varones – bueno seria que fuese un deporte mixto – y así como viene, el futbol esta cargado de testosterona, sudor, inspiración, habilidad, fuerza y resistencia. Además, si uno tiene buenas experiencias jugándolo, también tiene chances de sentirle el placer a la cosa viéndola desde fuera como un espectáculo. Y se juega en equipo, que queda para compañerismos y también para envidias, camarillas, presiones y demás asuntos por el estilo. Sobre la costumbre y el placer del juego se monta un sistema de servicios industriales y transforma un pasatiempo en una actividad profesional, rentada, compuesta por sectores especializados. Quizás todo esto sirva en parte para jugar a responderle a nuestro ironista sobre el atractivo de ver veintidós monos en camiseta y shorts corriendo una de tiento, una tango y cualquier pelota entre dos arcos; pero también es puntapié inicial para mas cosas.

Futbol Industria Nacional: Según registros oficiales e investigaciones históricas, el Pato es nuestro deporte nacional. Es una disciplina ecuestre, y dicen que surgió entre la gente de campo hace ya unos 150 años. Al futbol lo conocimos a partir del 1911 aproximadamente. Al principio algunos lo vieron como algo exótico, y no le prestaron mucha atención. Con la practica extendida, pronto le encontramos al futbol el sabor de conocer a los demás, desarrollar confianza en uno mismo, y también vimos el negocio de hacer clubes, que hoy mueven miles de millones de euros y dólares. Al punto, el futbol es una costumbre, una pasión, y también una industria nacional que repercute en nuestra cultura globalizada. La evolución del tema da mucho que hablar, y sospecho que estamos lejos de verle un final… al menos en nuestro tiempo. 

Pato… y gallareta: Una curiosidad. Hubo una campaña publicitaria que invitaba a juntar firmas para que el futbol sea nuestro deporte nacional. Los del pato se pusieron incómodos por esta movida y publicaron una solicitada en defensa de sus intereses para que se detenga el avance del futbol en ese espacio. (A fin de cuentas, el deporte nacional esta reconocido por una ley sancionada a mediados de la década del 40) Afortunadamente para los cultores del pato, las cosas no resultaron graves. La idea de las firmas era parte de una campaña publicitaria para vender desodorante para hombres. Dicen los antropólogos que las costumbres siempre están antes que cualquier norma. Y hay que tener en cuenta que las costumbres mas fuertes desplazan las mas débiles. El futbol como costumbre gano las calles y los campos, y por eso hoy vale lo que tiene entre nosotros hoy día. Es mas fácil ver dos o mas personas que se juntan a jugar a la pelota, (que además, es barato para las muchedumbres) antes que ver dos o mas jinetes de pato en cualquier parte de nuestro país. Un día, la propuesta no va a ser por publicidad… va a tener carácter formal y totalmente en serio. Ahí te quiero ver..

Fundaciones.. ¿Por que no?: Los clubes de futbol legalmente son asociaciones civiles sin fines de lucro; la intención de estas agrupaciones es promover una actividad como un bien social. ¡Y vaya que lo hacen hoy día! Sponsoreo, merchandising con el nombre de los clubes tratados como marcas comerciales, salarios millonarios, alta exposición publica en los medios especializados y en internet. Y no solo eso, sino también un lado oscuro:  negociados, vaciamientos y hasta quiebras fraudulentas a costa del dinero que aportan a la actividad los socios y los anunciantes…. para no mencionar las patotas contratadas por ciertos dirigentes corruptos como medio de presión sobre sus rivales, algunos igualmente podridos, en la vida interna de cada institución. (Barrabravas, hooligans, torcidas, etc.. ) Los clubes de futbol ya no son pequeñas agrupaciones, sino que representan un hibrido entre las grandes empresas privadas y la cosa publica. Por cuestiones de comodidad técnica y conveniencia, todavía se rigen por ciertas normas que superaron con su crecimiento hace ya largo tiempo. En este punto, es fácil criticar la contradicción entre lo formal y lo real. Pero menos fácil es proponer una solución. Sin pretensiones, propongo que el régimen legal para los clubes sea el de fundaciones privadas o semi privadas según nuestro código civil. Tal vez un buen abogado pueda desarrollar esta idea mucho mejor que yo.

(continuará)