Del Bicentenario y sus demonios

Dicen que hay veces que hablar mal y pronto es la mejor manera de decir la verdad. Eso si, cuando uno se pone guaso, después hay que bancársela. No me creo muy guapo, pero tampoco temo ni ofendo si estoy seguro de decir lo cierto. Yo estaba por hacer una nota bastante pulida a propósito del bicentenario de nuestro país, pero me arrepentí de darle barnices literarios y datos académicos. Hay muy buenos libros de historia para leer al respecto. Si les interesa saber lo sabroso de las cosas mas pesadas que nos pasaron durante estos últimos 200 años, les recomiendo la “Breve historia de la republica argentina” de Romero. También recomiendo los dos tomos de “Argentinos”, de Lanata. Recomiendo también los “Mitos de la historia argentina”, de Pigna.  Sé que los libros de Luna, Halperin Donghi, García Hamilton, O´Donnell y otros historiadores son parte del repertorio obligado en la materia. Pero como a estos últimos autores no los leí, recomiendo mas bien los que conozco. (ver mas arriba) Y mejor paro de mencionar libros y autores, porque sino la lista da para el día que colapse la red o se vuelva obsoleta.

La cosa es que pronto vamos a tener discursos de brindis, muy optimistas, sobre nuestra historia y las cosas que nos van saliendo bien. Eso va a ocurrir desde el gobierno. También vamos a tener discursos funebreros, pesimistas, sobre todo lo que se perdió en el camino y el modo en que sufrimos muchos temas. Esa va a ser la letra de la oposición. No va a faltar quien diga que somos una nación joven, que todavía tiene mucho que aprender. Vamos a estar entre dos cuestiones: de un lado, las evidencias puras y duras de lo hecho y lo que falta; del otro, las apariencias de lo hecho y por hacer. El asunto es que entre estas dos cosas vamos a tener historia e histeria. No va a faltar quien diga “si los ingleses ganaban las invasiones, hoy estaríamos en otra” Tampoco van a faltar aquellos que agitan banderas, cantan el himno emocionados hasta las lagrimas, homenajeando próceres idealizados y creen que con eso se consigue la conciencia nacional. Van a estar todos los que menciono; algunos bien conservadores, a la derecha de las derechas; otros, moderados, en la derecha del centro; otros, progresistas, a la izquierda del centro, y los revolucionarios bien a la izquierda. Todos van a querer su porción de bicentenario. Algunos ya se la ganaron. Otros están en el tramite. Pero los que van a faltar son los del pueblo. Van a ser ausentes en la medida que no quieran, no puedan, y no sepan que la historia sin histeria les pertenece a todos. Cuando una historia oficial prevalece sobre otras, la crónica y la evidencia de nuestros hechos se convierte en un veneno antiguo y sumamente potente. El modo de curarse es informarse, y a partir de ahí formar el criterio propio. Saber que hubo 30.000 desaparecidos en la ultima dictadura militar sin hacerse una idea del porque no es saber historia, es saber estadísticas. Saber que Juárez Celman modernizo el país sin conocer los negociados que hizo es solo saber una parte de lo que paso. Comparar nuestros progresos con la historia de Europa es una estupidez: El viejo continente tiene millones de años de sacrificios, guerras, intrigas de palacio, gentes de ideas lucidas, locos con poder, y tanto mas. Si bien mucho de eso es herencia para nosotros, no podemos decir que alguna vez estuvimos casi en el mismo nivel a principios del s XIX. Compararnos con Estados Unidos tampoco vale de mucho. En ese país las decisiones se tomaron de otra forma. Lo que esta a medio camino de lo posible y lo deseable es comparar con nosotros mismos, para saber que la verdad no va a quedar de un solo lado, sino en el medio de todos.

Ojala que el tricentenario nos encuentre en este ultimo tramite.

Saludos

Gustavo

Saludos & Introducción

Hola, ¿Que tal? ¿Bien? Me alegro.  Si por casualidad las cosas están mal, al menos que les sea leve.

Soy Gustavo Gabriel Beneventano. Naci el 31/05/1970. Desde hace un tiempo tengo aprobadas 35 materias en Ciencias de la Comunicación Social, con especialidad en Opinión publica y Publicidad. Esta es la primera de muchas entradas en este blog.  La idea de todo esto es ir hilvanando algunas ideas, sin pretensión ni divismo, a propósito de temas que pasan.
Actualmente los blogs son herramientas que facilitan dar y recibir opiniones. Y no digo nada nuevo cuando hablo que en en el espacio digital buscamos que se sientan palabras, susurros y gritos: Hay juntos, hay revueltos, hay fachos, hay facheros, hay centristas sentados a la derecha, hay zurdos, hay progres, hay centristas sentados a la izquierda, y todos tenemos algo para decir y para desdecir.
Mucho de esto de opinar tiene que ver con algunas vanidades. Al que elabora un punto de vista siempre le agrada que otros coincidan con el. Lo mío quizás sirva como un aporte mas a la confusión general, ya que en el fondo opinar no es ciencia exacta y todo es bien relativo.

Les mando un abrazo afectuoso a los que pasen y lean, coincidan o no. También les deseo que tengan un buen 2010.

Gustavo